Post 200. ¿¿Doscientos ya?? Sí, 200. Con esta son 200 las ocasiones que, desde enero del 2011, me he sentado frente al ordenador a pensar en un titulillo y escribir algo detrás con la intención de que alguien se lo lea. Alguna de esas veces ha valido la pena y he escrito algo medianamente decente, mientras que otras muchas han sido textos bastantes más insulsos e intrascendentes que me podría haber ahorrado. Ya iré mejorando poco a poco...
Sea como sea, 200 es un número redondo que merece la pena celebrar. Y como este blog va de correr, la mejor manera de hacerlo es corriendo. ¿Corriendo 200 kilómetros del tirón? No. Ni estoy tan loco ni tengo piernas de repuesto en el cuarto trastero. Corriendo con un amigo, corriendo por un lugar espectacular, corriendo en una mañana increíble y corriendo libre por el monte.

