Nuevo trabajo. Nueva ciudad. Nuevas funciones. Nuevos compañeros. Nuevos objetivos. Nueva rutina. Nuevo piso. Nuevos contactos. Nuevas herramientas. Nuevos uniformes. Nuevas calles. Nuevas ilusiones. Nuevos horarios. Nuevas carreras. Nuevas responsabilidades. Nuevas aventuras. Nuevos sitios para correr. Nuevos retos. Nuevos proyectos. NUEVA ETAPA!!
Tras un mes apartado del blog mientras buscaba trabajo, el culebrón se ha resuelto y mañana mismo empiezo ya dando el 200%. Muchas gracias a todos y todas los que durante este mes me habéis ayudado. Siempre cerca de una botella de vino y un par de zapatillas. Vamos allá!!
¡Saludos, litros y kilómetros desde, de momento... Barbastro!
"La Atlántida, el avistamiento de OVNIS, la edad de la Duquesa de Alba, el Triángulo de las Bermudas, las Líneas de Nazca, el crimen de Fago, el Misterio de la Santísima Trinidad, el asesinato en el Orient Express, el Medio Maratón de Sitges que se pegó Martín Cubelos un 12 de enero de 2014"
Hoy por la mañana, mientras desayunaba antes de ir a currar, he encendido el ordenador para mirar la clasificación de la carrera y cotillear un poco. Tras ojearla de arriba a abajo he pensado: " ¿será posible que hay un tio que se llama igual que yo y que ha hecho 1h31min57seg? Qué casualidad!! "
Y es que todavía hoy no puedo creérmelo. Igual es por eso que en mi cara aun sigue la expresión de asombro del muñaco del WhatsApp...
Post 200. ¿¿Doscientos ya?? Sí, 200. Con esta son 200 las ocasiones que, desde enero del 2011, me he sentado frente al ordenador a pensar en un titulillo y escribir algo detrás con la intención de que alguien se lo lea. Alguna de esas veces ha valido la pena y he escrito algo medianamente decente, mientras que otras muchas han sido textos bastantes más insulsos e intrascendentes que me podría haber ahorrado. Ya iré mejorando poco a poco...
Sea como sea, 200 es un número redondo que merece la pena celebrar. Y como este blog va de correr, la mejor manera de hacerlo es corriendo. ¿Corriendo 200 kilómetros del tirón? No. Ni estoy tan loco ni tengo piernas de repuesto en el cuarto trastero. Corriendo con un amigo, corriendo por un lugar espectacular, corriendo en una mañana increíble y corriendo libre por el monte.
El año pasado dije que volvería y aquí estoy, contando mi tercera participación en la Castillazuelo-El Pueyo 2013 mientras hago la digestión. Carrera cortita pero intensa que se celebra en un ambiente "de andar por casa", ya que todos los allí presentes solemos vernos las caras a menudo. Perfil muy simétrico de 10 kilómetros, la primera mitad en subida y la segunda en bajada, con la ascensión al Monasterio del Pueyo en el centro. Aunque probablemente, lo mejor de todo es que la salida se da a las 12 de la mañana y no hace falta madrugar...
Mientras unos estais corriendo en la Ultra del Sobrarbe, otros en el Lavaredo UltraTrail, otros por vuestro pueblo y otros simplemente estais en casa tranquilamente disfrutando del sofá...yo estoy en Vitoria haciendo el último trabajo que me queda para terminar el máster. Uno sobre las bodegas y el marketing.
Pero mientras tanto y como no cuesta nada, me he inscrito así del tirón en dos carreras. Mejor dicho, dos clásicos. Una me sale gratis por ser socio del CAB y la otra no, en esa he tenido que pagar como todo hijo de vecino. De hecho, me he apuntado hoy porque a partir del lunes ya sube el precio y como es casi seguro que podré ir, quería beneficiarme de la oferta.
No sé muy bien cómo explicar lo que pasó este domingo en
Bilbao porque fue raro. Muy chulo y recomendable…pero raro. Estas son
las razones:
No era una carrera. O sea, era una
carrera pero sin infraestructura de carrera. Le llamaban marcha montañera
y en principio era de andar. Para que mis paisanos lo entiendan con un
ejemplo, es como si te presentas a algo que en vez de organizarlo el CAB
lo organiza Montañeros de Aragón.
La cosa
es que, entre aquellos senderistas, nos presentamos unos cuantos “bichos raros”
con intención de correr y llegar un poco antes a costa de sudar algo más.
Dos distancias y dos salidas a elegir: 20K (a las 9 a.M.) y 37K (a las 8
a.M.).
Llevábamos
dorsal, el recorrido estaba perfectamente balizado y había tanto
guardarropa como avituallamientos. Pero no había arco de meta, ni público,
ni calles cortadas, ni controles intermedios, ni speaker, ni fotógrafos…
La
salida nos la dio un hombrecillo con un megáfono en un paso de cebra
cuando se puso el semáforo en verde.
No había premio para los más rápidos. Cada uno
debía llegar a meta en función de la prisa que tuviera por volver a casa.
Se supone que hacías esto “por amor al arte”.
No
daban camiseta. Los obsequios fueron una braga para el cuello, unos
guantes, tres cajitas de caldo Aneto, cuatro yogures Kaiku, un Aquarius y
un cupón para conseguir gratis el diario Deia este jueves (porque
publicarán allí las clasificaciones aunque sirvan de poco…)
Y lo
más raro, extraño y desconcertante de todo: QUEDÉ TERCERO EN LA MODALIDAD
LARGA DE 37K. Para una vez que quedo por arriba en algo y no es
competitivo ni dan premios, buena puntería…
Con estos antecedentes, voy a intentar explicar lo demás de
la forma más concisa y amena posible.
Hoy jueves 28 de junio a las 15:17 horas, con un calor sofocante en la calle Hernán Cortés de Zaragoza, puedo decir que he conseguido ser Finisher de una nueva carrera. Podeis estar tranquilos los socios del CAB que no me va a sumar puntos para la Liga de Oro del Somontano...porque ha sido sin dorsal y no tiene crónica-resumen.
Sin embargo, es la carrera más larga, dura y exigente a la que me haya presentado nunca. Mucho más que un maratón, que un trail o que la TMT50... dónde va a parar! Para ser precisos, me ha costado casi 6 años. En ese tiempo he perdido la cuenta de los kilómetros en autobús, de los bolis que he gastado, de los botellones en el parque de Zaragoza, de los cafés nocturnos que me he tomado, de los folios que han acabado en la papelera, de las horas en el laboratorio, de las fiestas en la residencia, de los exámenes aprobados y suspendidos, de las horas delante del Excel, de las jarras de cerveza en el Luxor, de los amigos que hice en Sevilla, de las mañanas que no he ido a clase por estar de resaca, de los buenos momentos en la facultad, de las pachangas de fútbol con los amigotes, de las noches en la sala de estudio de la resi, de la gente maravillosa que he conocido en Zaragoza...
El caso es que hoy por la mañana, he hecho el último de todos esos exámenes y he cruzado el arco de meta. He vencido a la Espectroscopía Atómica de cuarto curso sacando un magnífico 7,7. Por lo tanto, ya puedo poner por fin en el blog con letras mayúsculas y de colorines que...
SOY LICENCIADO EN QUÍMICA (o químico, para los amigos...)
¿Y ahora qué? Es la pregunta inmediata que se viene a la cabeza. Pues de momento voy a comer, me echaré una minisiesta y ya después pondré los 5 sentidos en el otro "examen" de esta semana...la Ultra Trail del Sobrarbe-Peña Montañesa. Habrá que esforzarse también para ser Finisher en Aínsa.
Mañana descansaré y lo prepararé todo. El sábado disfrutaré como un niño pequeño corriendo bajo la Peña Montañesa y el domingo, mientras veo la final de la Eurocopa con los amigos...me echaré la jarra de cerveza más helada y más grande que haya visto en toda mi vida!! En esa ansiada jarra habrá muchas cosas que celebrar...
El lunes ya comenzará mi "nueva etapa". Teóricamente ya no seré estudiante, ya seré uno más de esos jóvenes que buscan faena y que desgraciadamente tanto aparecen últimamente por el telediario...pero eso ya será el lunes. Ahora a disfrutar del subidón del momento y a pensar en el verano libre de apuntes que me espera por delante. Desde que empecé la universidad no había tenido nunca un verano sin nada que estudiar, se me va a hacer raro no tener que ir a la UNED en agosto...jajajaj
Pues nada más. Desde mi nube de felicidad me despido atentamente. Disfrutad de la vida y que vaya todo muy bien! A muchos de los que vais a leer esto os veo el sábado en Aínsa...