TOMAR EL SOL

A tomar el sol, a poco más que eso se limitan ahora mismo mis trotadetas veraniegas. Calzarse las zapatillas, quedar con algún amigo si se puede, correr con calma e intentar que te de el sol para coger algo de color. No tengo ninguna carrera en un horizonte cercano y por eso corro solo cuando me apetece y lo que me apetece. ¿Hoy 5 kilómetros? Pues 5 kilómetros nada más. ¿Mañana 11? Pues 11. ¿Pasado nada? Pues nada. 



Así es mi verano. Me cuesta correr más de lo habitual; y eso que siempre he dicho (y mantengo) que lo prefiero antes que el invierno. Entre el trabajo, los amigos, la piscina, las siestas con el Tour de Francia, la novia, el rio, la charanga... el correr pasa a un segundo lugar. Ya llegarán los tiempos otoñales de kilómetros y más kilómetros.

Soy consciente de que debería esforzarme más porque el maratón de Amsterdam sigue esperándome el 19 de octubre, pero una cosa es pensarlo y otra hacerlo. No sé si es porque aun lo veo lejos, pero todavía no siento esa "presión maratoniana" que te empuja a levantarte un sábado de la cama y apretarte 30 kilómetros antes de almorzar. Digo yo que no puede tardar mucho en aparecer porque si no lo veo negro...



A seguir bien! Saludos barbastrenses.

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