I CARRERA DE LAS MUJERES DE BARBASTRO 2013

El pasado domingo, el CAB volvió a reescribir la historia de Barbastro con un nuevo éxito. Esta vez con fines solidarios, recaudando 1.350 euros para la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), lo que todavía le da más valor. En resumidas cuentas, se logró que 600 mujeres de 12 a 82 años salieran a la calle con la misma camiseta para recorrer 4 kilómetros: andando o corriendo. Un auténtico homenaje a la salud y al buen rollo que se clausuró con sesiones multitudinarias de batuka, zumba y yoga. Aunque a los hombres no nos dejaban participar, doy las gracias y la enhorabuena a la organización. porque fue un verdadero lujo poder verlo y animar "desde la barrera"...


Lógicamente, no tendría ningún sentido que yo escribiera un resumen de esto porque debe hacerlo una mujer, ya que han sido ellas las protagonistas. Nos lo debe contar alguien que haya participado. Por eso, en las oficinas centrales de Nieblaprieta S.L., los de Recursos Humanos han hecho un casting para fichar una Becaria y firmar así nuestro tercer contrato de colaboración bloguera.

Entre las posibles candidatas, no ha habido duda de cuál elegir aunque luego me acusen de "barrer para casa". Es barbastrense, en ocasiones ha llegado a correr hasta 8,5 kilómetros del tirón, vamos en la misma cuadrilla de amigos desde los 12 años y desde hace algo menos...también es mi novia. Por eso, no hay duda de que es una de las mujeres con las que más tiempo paso y la que más feliz me hace. Ya ha aparecido antes por el blog pero siempre en fotos, nunca como redactora becaria. Se llama Judith, lució el dorsal 234 y así es como ella vivió la I Carrera de las Mujeres de Barbastro



 
"Lo primero de todo, me gustaría avisar de que la experiencia que os voy a contar no es como las que acostumbráis a leer. No hay un recorrido de 21, 42 o como los más osados, de más de 50 km. Tampoco hay barro, ni lluvia, ni por el contrario, un calor extremo…casi desértico.
 
Os voy a narrar mi experiencia en la I Carrera de las Mujeres de Barbastro, celebrada el pasado domingo 10 de marzo a favor de la lucha contra el cáncer. Para situaros un poco, os diré que suelo ir a correr de vez en cuando, pero tampoco diría que es mi mayor afición. Es cierto que cada vez lo disfruto más y que día a día voy superándome, quizás es por eso que me gusta, pero no tengo tanta afición como muchos de vosotros…

Mi historia empieza el día que Martín me comentó que iban a hacer esta carrera. El problema fue que, cuando me enteré, ya no había plazas. A los días volvieron a abrir las inscripciones sabiendo que había mucha gente interesada en apuntarse. Tras confirmar que dos amigas mías también se iban a apuntar, me inscribí. La verdad es que no disfruto mucho las carreras, pero por buenas causas hay que arrimar el hombro.

El domingo empezó con un buen desayuno: vaso de café con leche, tostadita con jamón serrano y un plátano, como los atletas… ;) Salí a la calle, y ya desde mi casa se empezaba a ver multitud de mujeres con la camiseta rosa que nos había dado la organización. Cuanto más te acercabas, más y más gente. Pero lo más impresionante fue llegar al Coso, donde empezaba la carrera. Había una marea rosa con mujeres de todas las edades y condición física, y todas con un mismo objetivo: colaborar con la causa. Esperando en la salida, se respiraba un buen ambiente: vuvuzelas, pañuelos rosas e impaciencia porque empezara todo y de repente “Piiiiiiii”...comienza la carrera. 


Bajar por el Coso fue increíble, muchísima gente corriendo pero más todavía animando. Todo iba bien hasta que llegó una subida, no muy pronunciada pero sí bastante larga. Los últimos 20 metros los hice andando, porque notaba que iba muy acelerada, y mi objetivo principal era disfrutarlo, sin sufrir. No fui la única que tuve que hacer un descanso allí, pero entre todas nos animábamos, lo duro ya estaba hecho. Llegamos a una parte del recorrido que sinceramente, me mató la cabeza: calle a la izquierda, calle a la derecha, calle a la izquierda y otra vez a la derecha… se me hizo muy largo, hasta que vi al fondo la rotonda que nos sacaba ya de esa parte. La hice como un torero que da la vuelta al ruedo. 




Ya después de eso empecé a ir mejor, todavía más cuando vi a mi madre que había salido a animar…es incondicional. Allí me junté con una chica y decidimos ir juntas porque más o menos íbamos al mismo ritmo, y parece que acompañadas se lleva mejor. En la última recta, estaba Martín con su cámara de fotos inmortalizando mi cara de sufrimiento, “¡Sonríe!”. Ya de nuevo en el Coso y visualizando la meta, me sentía orgullosa de mi misma. Cansada, pero orgullosa. Fue cruzar el arco y darme un par de golpecitos en la espalda, “Bien Judith, bien”.
 


Resultado final: 4km en 25 minutos, no está mal. Tras fotos con las amigas y con Blanca, tocaba bailar un poco. 20 minutos de Batuka y otros 20 de Zumba. No tantas mujeres como en la carrera, pero muchas bailando y pasándoselo bien. Después había una clase de yoga para terminar bien relajaditas, pero yo marché ya a casa, con un poco de frio y pensando en mi ducha.

Resumiendo, una experiencia muy buena. Por un lado, orgullosa de mi misma por lo que conseguí y por otro, orgullosa de mi pueblo. Por su enorme participación, por su buen ambiente y por el apoyo mostrado por todos, tanto por las mujeres que corríamos como por las personas que fueron a animar.




Para terminar, me gustaría decir que admiro a todas y cada una de esas personas que sin importarles el tiempo que haga, salen todos los días a correr. Aquellos que se comprometen consigo mismos, y que sin medallas saben que son unos campeones. Y sobre todo, comentar que no entiendo a los que buscan subidas para entrenar, carreras extremas donde el frio es horrible o el calor asfixiante. No os entiendo pero os admiro."











FOTOS










OTROS RESÚMENES








NOTICIAS



Diario del Alto Aragón (11-3-2013)

Diario del Alto Aragón (11-3-2013)

Comentarios

  1. Magnífica crónica Judtith, gracias por tus palabras y me alegro que esto sirva para engancharte, Muy bueno Martín!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario