¿PENÚLTIMO Y SATISFECHO?

La pregunta es simple: ¿se puede acabar penúltimo en una carrera y  estar satisfecho? SÍ, SE PUEDE. Si el pasado marzo dedicaba una entrada entera a ese tercer puesto "con truco" que conseguí en Bilbao (POCO DURA LA ALEGRÍA EN LA CASA DEL POBRE), lo honesto y coherente es que esta vez también lo haga. La diferencia es que ahora mi nombre aparece en la última hoja de la clasificación y no en la primera...lo que dificulta un poco el vacileo.  



Pero es así, el pasado sábado quedé penúltimo en la II Argantzun Mendi Lasterketa (o si lo prefieres, II Carrera por Montaña de La Puebla de Arganzón). Participante 101 de 102. En realidad, dado que me perdí con tres personas más y llegamos a meta haciendo lo que pudimos por un "camino alternativo" sin cumplir el recorrido oficial ni el reglamento...igual no tendríamos ni que aparecer en la clasificación. Pero como esto no son las Olimpiadas ni nos sirve para optar a una beca, la organización nos ha contado como "finishers legales" por las ganas que le pusimos.






La única vez que había quedado tan atrás en una clasificación fue en la pasada San Silvestre de Barbastro, y aun así llegué antepenúltimo! Esta vez me he superado bajando un peldañito más. El siguiente objetivo está bien claro: ser el último a algún sitio (SAN SILVESTRE DE BARBASTRO 2012)



La cosa es que, a pesar de que la clasificación no da para muchas alegrías ni reconocimientos, estoy orgulloso de mi penúltimo lugar porque me lo tuve que currar como el que más. Ya comenté que, en determinado momento, esto dejó de ser una carrera más para convertirse una mini-aventura de supervivencia. Nos perdimos en medio del monte sin teléfono móvil y sin idea alguna de dónde estábamos, pero colaborando entre todos supimos llegar a la meta por nuestro propio pie. 

 
También hay que decir que se nos pasó por la cabeza la idea de convencer a algún paisano para que nos llevara a la meta en coche, camión, tractor, Patrol o sucedáneo. Hubo un momento en que no sabíamos si estábamos a 4, 7, 10, 12 ó 16 kilómetros del final y teníamos que contemplar todas las opciones. Pero como nos decían que no faltaban más de 10, optamos por echarle valor y volver corriendo costara lo que costara. De los 4 que nos perdimos, sólo llegamos Mikel y yo. Los otros dos no sé qué debieron hacer porque en la clasificación no aparecen, espero que estén bien y sus familias hayan vuelto a verlos sonreir...


Pues eso es todo lo de hoy, que el otro día quedé penúltimo pero no por ello me voy a esconder ni ser ventajista poniendo excusas baratas, porque ni me dolía nada ni hacía mal tiempo para correr. Cometí un error puntual y lo subsané como pude. Siempre digo que lo importante es disfrutar, pasárselo bien, conocer sitios nuevos y quedarse con ganas de repetir. Como conseguí esas cuatro cosas, me doy por satisfecho. Eso sí, algún día tengo que volver a esta carrera para hacer el recorrido bueno jajaj



Saludos desde Vitoria-Gasteiz!



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