lunes, 7 de diciembre de 2015

LOS VINOS DE OCTUBRE 2015

Aunque tarde como siempre ¡buen nivel en octubre con los vinos del mes! La cosa empieza a mejorar poco a poco...

ABADÍA RETUERTA LE DOMAINE. 2014. Sauvignon-Blanc y Verdejo. Abadía Retuerta. VT Castilla y León (España)

¡Tremenda genialidad del maestro Ángel Anocíbar! Un auténtico vinazo blanco elaborado con Sauvignon Blanc y un poquito de Verdejo en la abadía más famosa del mundo del vino. Cuesta creer que sea del 2014 porque no tiene nada que ver con lo que enseguida pensamos que es un "blanco joven". Este vino tiene la acidez justa, buena intensidad y peso en boca; además de que aromáticamente es un regalito. Una botella por la que vale la pensa rascarse el bolsillo... ¡y ojo a cómo puede estar dentro de unos años!





TORO ALBALÁ DON PX CONVENTO SELECCIÓN 1931. Pedro Ximènez 100%. Bodegas Toro Albalá. DO Montilla-Moriles (España)


Catar un vino de estos es como estar bajo una gran montaña del Pirineo: de repente te sientes pequeño y muy poquita cosa... como si nadie supiera que estás allí. Personalmente, a mí me parece espectacular que un vino con más de 80 años esté tan bueno. ¡Es la magia de los grandes Pedro Ximénez!

He tenido ocasión de probar junto al equipo comercial de Bodegas Toro Albalá sus añadas viejas y se te queda la boca abierta. Vinos de una complejidad extrema llenos de matices, sabores, aromas y un color profundo como pocos. Oro dulce de la provincia de Córdoba que, efectivamente, se vende a precio de oro pero perfectamente justificado. De todos los catados, me quedo con el de 1931.






LUCIEN LE MOINE VOLNAY 1er CRU "LES CAILLERETS". 2006. Pinot Noir 100%. Lucien Le Moine. AOC Volnay, Côte de Beaune, Borgoña (Francia)


Una de las joyitas que hemos servido en octubre a copas en El Petit Celler. Es bien sabido que los Pinot Noir de Borgoña son de los vinos más finos, elegantes y buscados del mundo. En este caso concreto, se notaba que era un vino al que no le quedaba mucho más recorrido por sus notas de evolución, pero si te gusta ese perfil estaba en su momento perfecto de consumo.

La fresa y la fruta roja característica de la variedad se entremezclaban con las maderas y los ahumados de una forma muy elegante y sutil. No es un vino para acompañar con un chuletón de dos palmos, pero es ideal para una copita suelta y con un buen amigo enfrente.

Si alguien quiere conocer más cosas sobre el viñedo Les Caillerets que pinche en este enlace.





¡Saludos, litros y kilómetros desde Barbastro!

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