24 MEDIO MARATÓN BARBASTRO

179 días, que se dice pronto, son los que han pasado desde la última vez que plasmé unas letras en este blog venido a menos. ¡Con lo que yo disfrutaba corriendo primero y escribiendo después y últimamente ni una cosa ni la otra! Pero he tomado cartas en el asunto y para eso he vuelto a Barbastro, con idea de encontrar la calidad de vida que ofrece un lugar como este y recuperar antiguas buenas costumbres como son el deporte y la escritura. En fin, veamos si no se me ha olvidado esto de resumir carreras...


24 MEDIO MARATÓN DE BARBASTRO


Estés preparado o no, el Medio Maratón de Barbastro llega puntual a su cita hacia finales de septiembre... y a mí este año me ha pillado el toro, los cabestros, el ganadero y hasta el alguacilillo de la plaza. Mucho tiempo sin correr con frecuencia y muchos bolos con la charanga a todas las horas posibles del verano han hecho que haya llegado a la cita del 2016 con menos entrenamiento que nunca. ¡Y vaya si lo he notado!



Esta vez el sábado de carrera es como años anteriores aunque con alguna novedad. Principalmente que, al ser miembro de la Junta del CAB y a pesar de estar la noche anterior en Almacelles con la charanga hasta bien tarde,  me toca arrimar el hombro con los últimos preparativos. Por eso me pego toda la mañana en la calle ayudando a Carlos a montar el arco de meta hasta aproximadamente las 14:00 horas que, entonces sí, comienzan mis rutinas de todos los años. ¡Platazo de pasta, carne de segundo y a estirar las piernas a la cama! No a dormir sino a escuchar música de la buena: este año "La ley innata" de Extremoduro del tirón y tranquilamente. ¡No hay nada que lo supere!

A las 16:30 me junto con Javi y Nacho para empezar a calentar y ponernos nerviosos los unos a los otros por la línea de salida. Así estamos entretenidos una horita hasta que, dentro de un pelotón bastante mermado respecto a años anteriores y escaso de "corredores clásicos", comienza el jaleo con un disparo al aire.

Mi táctica de carrera (si se le puede poner un nombre) es la misma que el año pasado: correr sin reloj y a la marcheta con la única intención de terminar sano y salvo. Ni busco tiempos ni nada que se le parezca porque de momento no estoy para esas cosas. Un pasito tras otro al ritmo que pueda y paciencia, que por algo es la madre de la ciencia. Y con ese ritmo trotón me voy situando por la parte trasera de la manada (que hasta ahora tenía poco vista) para llegar a meta con mucho calor y un discreto tiempo de 02h01min20seg. 




De las ocho participaciones consecutivas en Barbastro, este es sin duda mi registro más lento. Respecto a mi historial "mediomaratonero", que a lo tonto ya cuenta con 29 líneas de meta, es el segundo peor crono solo superado por aquella infernal media maratón de Córdoba  en el año 2011 donde aparte de correr en junio teníamos que subir un puertarraco con rampas del 15%.  Esta tripa que me ha salido me ha servido en verano para acomodar el saxofón, pero ahora con el otoño es hora de darle billete... ¡conque hay que ponerse las pilas ya!

Y en ello estoy mis queridos y abandonados lectores, entrando de nuevo en el deporte, la escritura y alguna coseta más. ¡Esperemos que sea el comienzo 2.0 de una nueva etapa! Enhorabuena a todos los participantes de esta dura edición y, en especial, a mis amigos Javi y Nacho que no se separaron ni un momento y llegaron sonrientes y frescos como rosas. ¡El año que viene más y mejor!











¡Saludos, litros y kilómetros desde Barbastro!

Comentarios

  1. Muy bueno el artículo Martín, y las referencias mejores! Para la próxima habrá que prepararse con algo mas de tiempo.

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  2. mE GUSTA.
    Oye en la foto para haber entrenado tan poco... sales corriendo muy PINCHO !!! jajaja... saludos virtuales cordiales.

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